Un marinero alemán sobreviviente del acorazado nazi Graf Spee jugó en el fútbol argentino. Heinrich Theelen llegó en el buque de la marina alemana a las costas del Río de la Plata en diciembre de 1939 y cuatro meses después integró el equipo de Unión de Santa Fe que debutó en el fútbol de la AFA. Se trata del primer y único alemán que jugó en la órbita de la AFA. Y el segundo en la historia del fútbol argentino. El otro fue Marius Hiller, quien en la década del 10 jugó en All Boys, GEBA y en la Selección. La historia acaba de revelarse en una nota realizada por el periodista Nicolás Lovaisa publicada ayer en el diario Uno de Santa Fe.
Un apellido mal escrito (Thellen) y una breve referencia en el ABC del Ascenso publicado por Olé en 2001 fue el disparador de una brillante investigación. Mientras preparaba el libro del Centenario de Unión, Lovaisa, con el apoyo de algunos integrantes del Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol (CIHF), profundizó la búsqueda .
"El 29 de marzo de 1940 llegaron a la Estación de Trenes de Santa Fe 200 alemanes" cuenta en la nota y agrega: "Heinrich Theelen no perdió el tiempo e inmediatamente fue a probar suerte como futbolista en Unión, teniendo en cuenta su paso por las divisiones menores del Borussia Mönchengladbach".
Equipo de Unión de Santa Fe, (Theelen abajo y al medio)
Sobre su debut, precisa Lovaisa: "El 31 de marzo, Theelen (quien desde su arribo a Santa Fe pasó a llamarse Enrique luego de que se castellanizara su nombre) debutó ni más ni menos que en un amistoso ante River". Y enfatiza: "Theelen enfrentó a tres de los mejores jugadores de la historia del fútbol argentino: Carlos Peucelle, señalado como el padre de La Máquina, y el Charro Moreno y el Maestro Pedernera, integrantes de aquella inolvidable delantera del conjunto Millonario". Theelen disputó el primer partido de Unión en AFA: el 29 de abril, en el triunfo sobre Estudiantes por 4-2. No hizo goles pero dio dos asistencias y conformó. Pero durante la semana se lesionó en una práctica y terminó en un hospital, con "un absceso en la pierna". Lovaisa logró ubicar a Gerhard Lange, cabo telegrafista del Graf Spee, quien aún vive en Santa Fe y conoció a Theelen: "El nos decía que tenía muchos problemas para comunicarse con sus compañeros en la cancha, para hacerse entender", cuenta Lange. Lovaisa consiguió primero la partida de matrimonio de Theelen y luego ubicó al hijo, quien reside en la ciudad: "Mi viejo nació el 12 de abril de 1917 en Rheydt, a orillas del río Rin. En 1945, después de casarse con mi mamá, terminó la guerra. «él quiso volver a Alemania para buscar a su familia y se fue a fines de ese año, cuando mi mamá ya estaba embarazada. Yo nací mientras él estaba allá", relata Enrique. Theelen también jugó en Unión Progresista de la Liga Esperancina. Después fue chapista, vivió varios años en diferentes provincias de Argentina y falleció en Colonia, Alemania, en 1973.
Theelen en el equipo del Graf Spee. Es el último, de izquierda a derecha, de los que están parados.
Si hay un derby de Manchester que será recordado eternamente por encima de los demás es aquel Manchester United 0 - Manchester City 1 del 27 de Abril de 1974 por la First Division inglesa en el cual los ‘Red Devils’ se vieron condenados al infierno de la Segunda División por el gol de una leyenda de Old Trafford vestida de celeste aquel día.
Fines de Abril del 74 y en Old Trafford los ‘Diablos Rojos’ recibían a sus vecinos hundidos en la zona baja de la clasificación. Un gol de taco del escocés Denis Law (Aberdeen, 24 de Febrero de 1940) a diez minutos de la finalización del partido supuso el 0-1 y la condena al descenso para el United.
Un gol que siempre será recordado por ser el que provocó ese descenso, aunque no fue del todo así.La victoria del Birmingham City ése mismo día enviaba al Manchester United a la Second Division de todas formas.
Sin embargo, Law, desconocedor de la situación y superado por los nervios, tuvo que ser sustituido y abandonó el terreno de juego de Old Trafford con lágrimas en los ojos y envuelto de un silencio estremecedor. Y es que el escocés defendió la camiseta del United durante once temporadas en las que ganó dos ligas (1965 y 67), una FA Cup (1963) y la Copa de Europa de 1968, aunque no pudo jugar la final por lesión. Sólo motivos familiares impulsaron en 1974 el fichaje por el City, con el que sólo jugaría una campaña antes de retirarse.
Denis Law empezó a destacar en las filas del Huddersfield Town a las órdenes de Bill Shankly. A lo largo de su carrera batió en dos ocasiones el record del traspaso más caro de la historia del fútbol cuando firmó por el Torino por 100.000 libras y un año más tarde cuando se incorporó al United por 115.000. Su traspaso al City, valorado en 35.000 libras, superó cualquier otro registro en el Reino Unido. Ganó el Balón de Oro en 1964, marcó 30 goles con Escocia y más de 300 con los equipos en que jugó.
Cuando fue transferido al Manchester United en 1962, su fichaje de 115.000 libras, volvió a batir el record de transferencia inglesa. Debutó con el club el 18 de Agosto de 1962 contra el West Bromwich Albion, marcando un gol a los siete minutos, aunque el partido acabó con empate a dos. En esta etapa, el se casaría con su actual esposa, Diana, el 11 de Diciembre de 1962.
En la temporada 1964-1965, le otorgaron el Balón de Oro y el Manchester United ganó su primer título de liga después del Desastre aéreo de Múnich. Además en esa misma temporada, Law había marcado 28 goles, siendo el máximo el ‘Pichichi’ de la temporada. Formó la llamada "Santísima Trinidad", que era la delantera de aquel Manchester y en la que le acompañaban el inglés Bobby Charlton y el norirlandés George Best. Aquí se mantuvo 11 años.
El destino futbolístico fue muy cruel al final con Law y el Manchester United. En el verano de 1973, ya en el declive de su carrera, es contratado por el Manchester City donde en 24 partidos ligueros aún consigue 9 goles, siendo el gol al United el último de su carrera y a la postre el gol que condenara al descenso al equipo de su corazón.
Como se ha escrito, fue el gol que Law no quiso nunca marcar. No lo celebró y anduvo por el campo cabizbajo y abatido. Ello no le impidió formar parte para siempre del grupo de leyendas del Manchester United con el que siempre ha estado vinculado. Se retiró después del Mundial de Alemania de 1974 con 34 años.
Denis Law es una leyenda viva del fútbol británico en general y de Manchester particular. Querido por los aficionados del City y adorado por los del United, una estatua suya salvaguarda los accesos a Stretford End, en Old Trafford.
Ha sido internacional con la Selección de fútbol de Escocia en 55 ocasiones y marcó un total de 30 goles. Es el máximo artillero de la historia de su selección junto con Kenny Dalglish. Está incluido en el Salón de la Fama de Fútbol Escocés.
En Mar del Plata se respira mucho básquetbol. Peñarol y Quilmes son los grandes culpables de que así sea. Pero el fútbol, lógicamente, también tiene su lugar. Y Aldosivi y Alvarado representan para La Feliz lo que Boca y River al país. La rivalidad es enorme, tal es así que pese a que hace ya varios años que no se ven las caras debido a que juegan en diferentes categorías (Aldosivi, en la B Nacional; Alvarado, actualmente en el Argentino A) los cantitos de ambas hinchadas no cambian y mantienen sus dedicatorias para el rival de siempre. Ahora, ¿se imagina a Boca ansioso por recibir una goleada de River? ¿O a River sacando a sus principales figuras para garantizarse una derrota abultada frente a Boca? Difícil de creer, excepto para quienes presenciaron el partido que el 16 de octubre de 1994 disputaron estos dos equipos marplatenses.
Se jugaba la última fecha del Clausura local. River, de Mar del Plata, compartía la punta (6 puntos cada uno) con Aldosivi, que ya se había llevado el Apertura pero que tenía pocas posibilidades de lograr el bicampeonato debido a la diferencia de gol (tenía -1, mientras que River ostentaba +3). O al menos eso parecía en la previa. Porque, para no depender de lo que hiciera River ante Kimberley, debía ganarle por un resultado abultado a un Alvarado que todavía tenía chances (sumaba 5 unidades), remotas pero chances al fin, de pelear por el título.
Pero en esa jornada también se definía quiénes iban a representar a la ciudad en el Torneo del Interior. Aldosivi, por haber ganado el Apertura, ya estaba clasificado. Mientras que Alvarado, que había finalizado segundo en dicho certamen, precisaba que su eterno rival fuera campeón nuevamente para poder jugar el repechaje con River. Más allá de eso, por la rivalidad entre ambos equipos, nadie suponía que pasaría lo que finalmente pasó...
Planteada "esta situación atípica –consignó el diario La Capital de Mar del Plata en su edición del día siguiente- la Subcomisión de fútbol decidió poner en cancha un equipo con elementos de cuarta y quinta división". De los habituales titulares sólo estuvo Obdulio Trasante, el uruguayo que había llegado meses antes al club de la mano de César Luis Menotti. El fundamento que dieron los dirigentes fue que los jugadores de Primera no participaron del encuentro "por problemas económicos" y que el DT Mario Gambini no dirigió al equipo porque "se solidarizó con el plantel".
Casi 15 años después, Hugo Subiledt, un delantero histórico de Alvarado, aclara que "el plantel no tuvo nada que ver" y no tomó la determinación de no jugar por problemas económicos. "Fue una decisión de los dirigentes, nosotros los jugadores no tuvimos nada que ver. Vinieron y nos dijeron que no íbamos a jugar una hora y media antes del partido", le cuenta a Clarín, el Pato, cuyo abuelo fue presidente del club de Mataderos. Y agrega: "Nosotros queríamos jugar, porque sino después se la iban a agarrar con nosotros, pero no pudimos hacer nada". Tampoco pudo hacer nada el por entonces presidente del club, Bruno Figlieri, quien no estaba al tanto de la situación y que al enterarse de semejante papelón decidió renunciar.
El arquero Edgar Videla fue símbolo de Aldosivi a finales de los 80 y principios de los 90. En ese partido fue suplente, pero el recuerdo de ese día está fresco en su memoria. "Lo que pasó fue algo impensado, increíble, totalmente atípico, por supuesto. Nos llevamos una gran sorpresa cuando llegamos al estadio y nos enteramos que Alvarado no iba a presentar a sus titulares. Inicialmente nos hicieron fuerza pero cuando sacamos ventaja los goles vinieron uno tras otro. Festejamos hasta el quinto, pero después nos dimos cuenta cómo venía la mano..."
Tal como asegura Videla, muy poco pudieron y quisieron hacer los juveniles de Alvarado y la diferencia que se vio en el viejo Estadio San Martín, que luego sería demolido para dar paso a la construcción de un hipermercado, fue abismal. "Quedó la sensación de que algunos jugadores de Alvarado hicieron un gran esfuerzo por no verse superados ampliamente por un equipo evidentemente muy superior y otros, unos pocos, jugaron muy por debajo del nivel que inclusive deberían tener futbolistas de divisiones inferiores", detalló La Capital.
Con 18 años recién cumplidos, Mauro Camoranesi, el argentino figura de Juventus y campeón del mundo con Italia en 2006, jugó de titular en Aldosivi. Y hasta se dio el gusto de meter el 4-0, resultado con que terminó el primer tiempo, ya que también anotaron Marín, Delarroca y Rizzo. Pero, la victoria (2-0) de River sobre Kimberley, llevó a que los últimos 45 minutos fueran vergonzosos. Sólo la acentuada y llamativa pasividad de los jóvenes defensores (ver video) de Alvarado posibilitó que Aldosivi convirtiera 9 tantos más (Marín -3, De Pedro -2, Delarroca -2 y Do Santos -2), y se consagrara campeón nuevamente. Claro que el festejo fue de ambos lados: "Algunos hinchas de Alvarado gritaron nuestros goles", sostiene Videla, todavía sorprendido. Y, sin dudarlo, suelta: "Creo que nunca más va a suceder algo así".
En el repechaje, Alvarado eliminó a River, que no se quedó con los brazos cruzados y reclamó una sanción para su rival ante la Liga marplatense. Pero su protesta curiosamente no prosperó. Creer o reventar...
Por una absurda interpretación del periodismo de los últimos tiempos, se produjo un caso inconcebible según el cual, el nombre de Carlos Bianchi se escribío más y con mayor cantidad de elogios en su etapa de director técnico, que en la formidable que tuvo como goleador, es notorio que ahora se prodigue a los técnicos más importancia que a los futbolistas. pero a Bianchi posiblemente en su epoca de jugador no se le haya concedido la importancia que tuvo, seguramente por que no jugó en uno de los clubes más importantes.
Los goles de su campaña, por ser extraordinariamente abundantes, alcanzan a definir totalmente su condición de goleador excepcional. Por que a los 206 goles que obtuvo con Velez Sarsfield, habría que agregar los 179 que convirtió en Francia y con los cuales llegó a ser el tercer maximo scorer del fútbol de ese país detrás del argentino Delio Onnis (220) y de Herve Revelli (216).
Ademas Carlos Bianchi ostenta un récord prácticamente desconocido: tras volver a Velez en 1980, produjo la proeza de convertir 24 goles en 1982 cuando tenía 33 años. Ha sido el goleador más veterano del fútbol argentino.
Si Bianchi hubiese cumplido toda su carrera en nuestras canchas, seguramente habría superado el record de Arsenio Erico. Pero Bianchi no fue de esos centrodelanteros que están frente al arco sólo a la espera de la oportunidad de marcar goles. El tuvo además, condiciones técnicas muy estimables, con lo que se llega fácilmente a la conclusión de que ha sido un delantero formidable, más aun, considerando la época que le toco jugar, plena de sistemas defensivos que hicieron más difícil el camino a los arcos rivales.
A la hora de considerar a los grandes goleadores del fútbol argentino, el nombre de Carlos Bianchi no puede estar ausente.